El Asesor de la Sonrisa: Estrategia en Tiempos de Cheshire
Por: Andrés Ceballos En mi columna anterior analizábamos la "relatividad de la realidad" y cómo el choque entre la percepción y los hechos suele dejar a los líderes en un limbo estratégico. Hoy, quiero que miremos ese mismo bosque, pero no con los ojos ansiosos de Alicia, sino con la mirada serena y cínica del Gato de Cheshire. Si Alicia es el líder desbordado por la coyuntura, el Gato es el estratega que ha comprendido que, en la modernidad líquida de la que hablaba, la única forma de no desaparecer es dominar el arte de la invisibilidad operativa para potenciar la presencia estratégica. El error de Alicia: Confundir movimiento con avance Alicia llega a la encrucijada jadeando, cansada de correr. Representa a ese management que cree que "gestionar" es sinónimo de "hacer". Es el líder que delega y controla, sí, pero lo hace de manera puramente operativa, como quien cuenta los pasos sin mirar el mapa. Desde la rama del árbol, el Gato observa con una sonrisa...